Descripción
Masaje Integral Descontracturante y Relajante Especial de 120 Minutos
Kobido, masaje tai, miofascial, descontracturante, exfoliación escapular y descarga muscular — todo en una sola sesión pensada solo para ti.
Hay experiencias de 60 minutos que alivian, y hay otras — muy pocas — que transforman. El Masaje Integral Descontracturante y Relajante Especial de 120 minutos no es una sesión larga por sumar minutos: es el tiempo real que necesita el cuerpo para pasar por el rostro, el sistema miofascial, la musculatura profunda, la piel y el sistema nervioso, sin prisa, sin cortar ningún proceso a la mitad.
Combina lo mejor de varias tradiciones — el kobido japonés para el rostro, el masaje tai para la movilidad, el trabajo miofascial y descontracturante para la tensión profunda, la exfoliación escapular con sales marinas para la piel, y tracciones y descarga muscular para el cierre — en el orden, ritmo, presión y velocidad que tu cuerpo necesita ese día, no un protocolo fijo igual para todos.
Así se siente una sesión real
Presión, ritmo y silencio que van cambiando a lo largo de las dos horas. Obsérvalo: esto es lo que te espera.
Dos horas, siete técnicas, un solo hilo conductor: tu cuerpo.
Siete técnicas, una sola sesión
El hilo conductor de toda la sesión es el trabajo descontracturante: sobre esa base profunda se construyen el resto de técnicas, entrando y saliendo según lo que tu cuerpo va mostrando durante las dos horas.
Masaje tai
Masaje miofascial
Descontracturante
Exfoliación escapular con sales marinas
Tracciones
Descarga muscular
El rostro también merece su tiempo
El kobido es un ritual facial japonés centenario que combina presiones rítmicas, drenaje y estiramientos precisos sobre rostro, cuello y cuero cabelludo. Trabaja la circulación superficial, relaja la musculatura facial —que casi nunca recibe atención en un masaje corporal— y deja una sensación de ligereza visible en el rostro.
Incluirlo en una sesión de 120 minutos es, en realidad, un lujo poco habitual: la mayoría de masajes de cuerpo entero nunca llegan al rostro. Aquí sí.

Kobido facial
La piel también se renueva
Antes de entrar en el trabajo muscular más profundo de la espalda, exfoliamos la zona escapular con sales marinas microgranuladas. Esto retira la piel muerta, activa la circulación superficial y — muy importante — hace que el resto de la sesión se sienta distinta: el aceite penetra mejor y el contacto sobre la piel ya renovada es más placentero.
Es un pequeño gesto con un efecto grande: convierte la parte final de la sesión en algo que se siente, literalmente, en otra piel.

Arenas de San Pedro
El espacio que tus articulaciones llevan tiempo pidiendo
Las tracciones son estiramientos manuales controlados que separan suavemente las superficies articulares — en cuello, brazos y piernas — generando una sensación inmediata de descompresión. Después de horas sentados, cargando peso o simplemente sosteniendo tensión, este es uno de los gestos que más alivio genera en menos tiempo.
Se aplican con control total sobre la intensidad, siempre dentro de tu rango cómodo de movimiento.

Sotillo de la Adrada
La capa que casi nadie trabaja de verdad
La fascia es esa red de tejido conectivo que envuelve cada músculo, y cuando se queda «pegada» por el estrés o la falta de movimiento, limita el movimiento aunque el músculo en sí esté sano. El trabajo miofascial libera esas adherencias con presión sostenida y deslizamientos lentos, mientras la técnica descontracturante entra directamente sobre los puntos de tensión más resistentes.
Juntas son, probablemente, la combinación más efectiva que existe contra la tensión crónica que «siempre vuelve».

Valle del Tiétar
Presión rítmica y movilidad recuperada
El masaje tai combina presiones rítmicas con las palmas, los pulgares y los antebrazos a lo largo de líneas energéticas de todo el cuerpo, junto con estiramientos asistidos que devuelven amplitud a caderas, hombros y columna. Aporta un ritmo distinto al resto de la sesión: más activo, más despierto, sin dejar de ser profundamente relajante.
Es también el momento donde muchas personas notan, por primera vez en mucho tiempo, cuánta movilidad habían perdido sin darse cuenta.

Masaje tai
Todo el trabajo, integrado
Cerramos la sesión con descarga muscular sobre las grandes masas de espalda, piernas y hombros: presión amplia y envolvente que ayuda a eliminar la fatiga acumulada de las técnicas anteriores y deja el cuerpo en un estado de reposo profundo, no de activación.
Es el paso que hace que, al levantarte de la camilla dos horas después, no sientas que «acaba de pasar algo intenso», sino que llevas ya un buen rato en calma.

Descarga muscular
Un viaje de 120 minutos, por dentro
No hay dos sesiones iguales, pero la mayoría de personas atraviesa etapas muy parecidas.
Primeros 20 minutos
El rostro se libera con el kobido
Las manos empiezan por el rostro. La mandíbula, el entrecejo y las sienes — zonas que sostienen tensión casi sin que lo notes — empiezan a ceder desde los primeros minutos.
Minutos 20-60
La fascia y los nudos ceden
Entra el trabajo miofascial y descontracturante. Aparece una molestia pasajera en los puntos más tensos, que da paso enseguida a un alivio profundo y a una sensación de calor local.
Minutos 60-80
La piel se renueva, el cuerpo se abre
La exfoliación escapular con sales marinas y las primeras tracciones traen una sensación de frescor y espacio articular que contrasta, en el buen sentido, con la intensidad anterior.
Minutos 80-105
El ritmo tai despierta el cuerpo
El masaje tai aporta un ritmo más activo y estiramientos asistidos. Muchas personas descubren aquí cuánta movilidad habían perdido sin notarlo.
Minutos 105-120
Descarga muscular y vuelta a la calma
La descarga final integra todo el trabajo anterior. El cuerpo deja de sentirse «trabajado» para sentirse, simplemente, en reposo profundo.
Horas y días después
Una consciencia corporal distinta
Es habitual notar, en los días siguientes, una mayor consciencia del propio cuerpo: cómo te sientas, cómo respiras, dónde vuelve a acumularse la tensión. Ese es, quizá, el efecto más valioso de los 120 minutos.
Las siete técnicas, en imágenes
Un recorrido visual por cada fase de la sesión de 120 minutos.
Tu sesión, a tu medida
El orden que ves abajo es orientativo: el orden real, el ritmo, la presión y la velocidad se deciden contigo, no antes de conocerte.
Conversación previa y diseño de tu sesión
Preguntamos por tus zonas de tensión, tu tolerancia a la presión, tus preferencias de ritmo y velocidad, y qué buscas en estos 120 minutos: relajación, alivio muscular, ambas cosas, o simplemente desconectar.
Kobido facial — apertura
Comenzamos por el rostro y el cuero cabelludo. Es una forma poco habitual de empezar una sesión, y precisamente por eso desconecta más rápido de cualquier tensión mental previa.
Miofascial y descontracturante — trabajo profundo
Se identifican y trabajan tus zonas de mayor tensión con presión sostenida y deslizamientos lentos sobre la fascia, ajustando la intensidad en tiempo real según tu respuesta.
Exfoliación escapular con sales marinas
Renovamos la piel de la zona escapular antes de continuar, para que el resto del trabajo se sienta con una piel completamente distinta.
Tracciones y masaje tai — movilidad
Estiramientos, tracciones articulares y el ritmo característico del masaje tai devuelven amplitud de movimiento a todo el cuerpo.
Descarga muscular y cierre integrador
Terminamos con descarga sobre las grandes masas musculares y maniobras de cierre que consolidan todo el trabajo anterior, devolviéndote a un estado de calma profunda.
«Dos horas para el cuerpo son, casi siempre, dos horas para reencontrarte contigo mismo.»
— Filosofía del Masaje Integral en MiMasajeaDomicilio · Valle del Tiétar
Cada detalle, a tu medida
No existe una sesión estándar de 120 minutos porque no existe un cuerpo estándar.
Orden de las técnicas
¿Empezamos por el rostro para desconectar, o por el trabajo profundo mientras hay más energía? El orden se decide contigo, no antes.
Presión y velocidad
Desde una presión firme para contracturas crónicas hasta un ritmo suave y envolvente. Se ajusta en tiempo real durante toda la sesión.
Zonas prioritarias
¿Más tiempo en cuello y hombros? ¿Más énfasis en piernas o zona lumbar? Distribuimos los 120 minutos según lo que más lo necesita.
Aceites y aromas
Lavanda, eucalipto, naranja. Elegimos juntos el aroma que mejor acompaña lo que buscas en esta sesión concreta.
Silencio o música
Dos horas dan para ambas cosas: momentos de conversación, y largos tramos de silencio total. Tú marcas el tono.
Para regalar o regalarte
Podemos coordinar la fecha y el detalle directamente con la persona a la que se lo regalas, o dejarte a ti la sorpresa de elegir el día perfecto para ti.
Beneficios de cada técnica, en orden
Cada paso de la sesión aporta algo distinto — juntos, se potencian entre sí.
✨
Rostro relajado y luminoso
Activa la circulación facial y relaja una musculatura que casi nunca recibe atención directa.
🔓
Tensión profunda liberada
Trabaja la fascia y los puntos gatillo directamente, con efectos más duraderos que técnicas superficiales.
🌊
Piel renovada y sensible al tacto
Retira células muertas y mejora la absorción de aceites en el resto de la sesión.
🤸
Movilidad articular real
Descompresión articular y estiramientos asistidos que devuelven amplitud de movimiento.
🫧
Cuerpo en reposo, no en activación
Consolida todo el trabajo previo y evita salir «activado» de una sesión intensa.
🧘
Más consciencia corporal
Dos horas de atención plena al cuerpo dejan una mayor consciencia de cómo lo habitas cada día.
¿Se lo debes a alguien — o a ti mismo?
Un cumpleaños, un aniversario, un «gracias» que llevas tiempo queriendo dar, o simplemente dos horas que solo tú te mereces hoy. Sea cual sea la ocasión, esta es la experiencia que la acompaña.
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¿Esto es para ti si…
No hace falta una razón especial, pero hay quien se identifica más con una historia que con otra.
🎁 Quieres regalar algo memorable
Cumpleaños, aniversarios, un «gracias» especial: dos horas de bienestar real se recuerdan mucho más que casi cualquier objeto.
🕯️ Quieres regalarte algo a ti mismo
No necesitas una ocasión especial para merecer dos horas dedicadas por completo a ti. A veces la mejor razón es, simplemente, que hoy toca.
💼 Vives con estrés laboral acumulado
Cuando 60 minutos ya no bastan para soltar todo lo que cargas, esta sesión te da el tiempo real que necesitas.
🤕 Arrastras contracturas de larga fecha
El trabajo miofascial y descontracturante prolongado durante 120 minutos llega donde una sesión corta no alcanza.
🏡 Estás de escapada en el Tiétar
Convierte tu fin de semana rural en algo aún más completo, sin moverte de tu alojamiento.
🧘 Buscas reconectar contigo mismo
No siempre se trata de dolor físico. A veces se trata de recordar cómo se siente estar realmente presente en tu propio cuerpo.
Preguntas frecuentes
Lo que más nos preguntan antes de reservar el Masaje Integral de 120 minutos.
¿Qué incluye exactamente el Masaje Integral de 120 minutos?
¿Es un buen regalo?
¿Por qué 120 minutos y no una sesión más corta?
¿El orden de las técnicas es siempre el mismo?
¿Hacéis este masaje a domicilio en el Valle del Tiétar?
¿Puedo recibirlo si estoy embarazada o tengo alguna condición médica?
Si has llegado hasta aquí, ya lo sabes
120 minutos, siete técnicas, un solo objetivo: que tu cuerpo y tu mente vuelvan a estar en el mismo sitio. Reserva tu sesión hoy, en tu propio espacio, en el Valle del Tiétar.
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Opiniones de algunos clientes
Valoraciones reales de personas que reservaron masaje a domicilio.
Contraté un masaje a domicilio a través de mimasajeadomicilio.com y quedé muy satisfecho. El terapeuta llegó puntual a casa y el servicio fue profesional y cómodo.
Ver en Google ↗Muy buena atención, puntualidad y ambiente relajante. Se nota una experiencia cuidada y profesional.
Ver en Google ↗Me encantó la experiencia. Todo se ve elegante, limpio y muy profesional. Repetiré sin duda.
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